{"id":231,"date":"2019-04-24T15:53:47","date_gmt":"2019-04-24T15:53:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/?p=231"},"modified":"2019-04-24T15:53:56","modified_gmt":"2019-04-24T15:53:56","slug":"cuando-la-que-mira-es-una-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/?p=231","title":{"rendered":"CUANDO LA QUE MIRA ES UNA MUJER"},"content":{"rendered":"<p><strong><u>Laura Torrado<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong><u>\u00a0<\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El erotismo es un campo de fuerzas el\u00e9ctricas entre m\u00e1scaras<\/em><\/p>\n<p><strong>Camille Paglia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando la que mira es una mujer<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Rosa Olivares<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando la que mira es una mujer nos empe\u00f1amos en hablar de todo un territorio social, cultural e incluso econ\u00f3mico que justifique su forma de mirar. Cuando la que mira es una mujer intentamos entender esa mirada desde una posici\u00f3n marcada por toda una historia construida por el hombre. Evidentemente no comprendemos casi nada. El arte siempre ha sido un dominio de la masculinidad, igual que el poder. La fotograf\u00eda ha sido igualmente algo que los hombres han desarrollado, una forma de asentar unas normas de relaci\u00f3n con la mirada, una forma de entender y de mirar la realidad definida por la mirada masculina. De hecho en gran parte la idea que de la mujer tenemos hoy en d\u00eda est\u00e1 dictada por unas reglas masculinas pues descansan en unas premisas que la mirada del hombre ha construido.\u00a0 La historia de la cultura y por lo tanto la historia del arte es una construcci\u00f3n masculina, igual que la ciencia, la tecnolog\u00eda, y pr\u00e1cticamente cualquier otro desarrollo de la civilizaci\u00f3n. La mujer tiene su parte en esta historia pr\u00e1cticamente en funci\u00f3n de la medida en que llegue a adoptar las caracter\u00edsticas de lo masculino en su actividad, es decir tanto en cuanto adopte una actitud apol\u00ednea, acepte un orden establecido y las reglas establecidas. Olvidamos en esa evoluci\u00f3n, olvidamos y queremos eliminar, la relaci\u00f3n ancestral de la mujer y de la naturaleza, de la mujer como fuerza brutal, ajena a las reglas y a las previsiones. A la mujer como habitante de ese lugar oscuro de donde surge la creaci\u00f3n, la vida, ese lugar que siempre el hombre ha temido por serle oculto e impenetrable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desarrollo de la civilizaci\u00f3n nos ha ido permitiendo compartir territorios cada vez mayores e, incluso, nos ha permitido la construcci\u00f3n de ciertas teor\u00edas paralelas, de historias marginales. As\u00ed, muchas hemos escrito sobre la diferencia de la fotograf\u00eda cuando quien dispara, quien hace la fotograf\u00eda, es un hombre o una mujer. Una diferencia no siempre tan clara, pues la mujer mira en muchas ocasiones con una mirada aprendida de la propia historia masculina de la fotograf\u00eda. No obstante, es cierto que la plasmaci\u00f3n del cuerpo de una mujer por un hombre o por una mujer es sustancialmente diferente, pues el uno mira con admiraci\u00f3n, con deseo, a veces con odio, otras veces con rabia, siempre desde un punto externo, mientras la mujer mira desde el propio reflejo. Tal vez por eso a la mujer le interese menos la recomposici\u00f3n ideal del concepto de belleza, un concepto por cierto arquet\u00edpicamente masculino. Tan masculino como la creaci\u00f3n de tendencias, ismos y formas de crear, como el simbolismo en el que la mujer ocupa un puesto central, pero en el que carece absolutamente de poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todas estas observaciones surgen siempre inevitablemente cuando la que mira es una mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero al margen de ocupar territorios masculinos, al margen de respetar esas l\u00edneas apol\u00edneas que marcan el desarrollo de la civilizaci\u00f3n, la mujer va dejando libres los elementos que la componen. La mujer responde marcadamente a una tipolog\u00eda dionis\u00edaca, en la que la fuerza de la Naturaleza se desborda, donde no hay reglas y donde la magia de lo arcano surge inevitablemente aunque a veces sea solamente en espor\u00e1dicos flashes. Una de estas acotaciones caracter\u00edsticas de la mujer es todo lo que tiene que ver con la figura de la Madre, y m\u00e1s a\u00fan del matriarcado, ese lugar inexistente en toda la historia de la civilizaci\u00f3n en el que es la mujer la que ejerce el poder en la sociedad. La figura de la madre es esencial para la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os y es esencial tambi\u00e9n para la interpretaci\u00f3n de ciertas etapas del arte, de ciertas obras y de ciertas inclinaciones creativas, tanto o m\u00e1s en la literatura como en la pl\u00e1stica. El Romanticismo es un claro ejemplo. Un mundo sin hombres, un lugar en el que las normas de conducta, las formas de expresi\u00f3n son diferentes, ajenas a lo masculino,\u00a0 \u201cLa Gran Madre\u201d, como define Paglia a esa dualidad mitad cazadora virgen mitad diosa de la fertilidad. Una mujer aut\u00f3noma, madre y padre, hombre tanto en cuanto ejecuta el papel del hombre en una sociedad masculina y a la vez madre, mujer excluyente que una vez fertilizada \u2013 incluso por ella misma \u2013 ya no necesita del hombre, el hombre, intercambiable, sin definici\u00f3n, ya obsoleto. Estamos hablando, creo que queda claro, no s\u00f3lo del mito de la Gran Madre, reina y diosa de los matriarcados solo existentes en algunos sue\u00f1os feministas, sino de la mujer actual. Una mujer sola, madre y a la vez socialmente virgen, cazadora y mantenedora de los hijos pero a la vez construida sobre la naturaleza de un sexo arraigado en la tierra, en lo m\u00e1gico de la creaci\u00f3n. La mirada de esta mujer construye escenarios, historias y protagonistas obligatoriamente diferentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mundo que construye la mirada de Laura Torrado es un lugar diferente y extra\u00f1o. Poblado por mujeres y en el que reina sobre todas ellas, una mujer: Ella, La Mujer, la Diosa que oficia los sacrificios y los juegos. Porque en ese mundo que asoma fragmentariamente en las fotograf\u00edas de Torrado asistimos voluptuosamente, a veces espectadores invitados a veces observadores ocultos, a todo un rito de reafirmaci\u00f3n de la identidad de la mujer, a la tragedia de la libertad, al drama de la diferencia, posiblemente a la cat\u00e1strofe triunfal y definitiva de la soledad. Es un lugar en el que no hay lugar para el hombre, se le usurpa un espacio imaginario que se presenta falso e incluso falsario en las im\u00e1genes de mujeres vestidas exageradamente con ropas masculinas. Es un lugar habitado por mujeres extra\u00f1amente unidas, entrelazadas como en un ritual de fertilidad que tiene lugar en esos espacios femeninos en los que se construye hist\u00f3ricamente nuestra identidad: los dormitorios, la cocina, lugares para mujeres en los que hablamos, nos ense\u00f1amos el cuerpo comparando cicatrices y marcas, rasgos exentos de morbosidad ni seducci\u00f3n, carne que ya no es carne, que es nuestro cuerpo ajeno a la mirada de nadie m\u00e1s que de nosotras. Es tambi\u00e9n un lugar para el juego y para el disfraz, para la risa y el teatro. Y ah\u00ed Torrado entronca directamente con la zona m\u00e1s at\u00e1vica de la esencia de la Naturaleza de la mujer, con todo lo m\u00e1gico y brutal que existe en nuestras ra\u00edces, con todo eso que construido con dolor y con pasi\u00f3n conforma nuestra gran diferencia, algo que ella manifiesta a trav\u00e9s de su cuerpo en movimiento, en los colores, en los fragmentos de un baile, de un ritual, de una ceremonia solitaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando las mujeres se juntan suceden cosas extra\u00f1as. En esas fotograf\u00edas donde un grupo de mujeres, ya sean j\u00f3venes o de edades\u00a0 superiores a los cuarenta o cincuenta a\u00f1os, se agrupan y entrelazan sus cuerpos como en un baile previo a la m\u00fasica y miran fijamente a la c\u00e1mara, nos miran fijamente, desafiantes, turbadoramente, a los ojos del espectador casual, algo sucede. En ese momento podemos llegar a creer realmente en una sociedad de mujeres aut\u00f3nomas. Es un mundo de mujeres, pero mujeres alejadas de estereotipos sociales o masculinos. Son mujeres llenas de vida, de energ\u00eda, de experiencia. Que llevan en sus arrugas, en la profundidad de sus miradas, la historia de sus vidas, de todos los desenga\u00f1os, de todas las soledades entre las que la m\u00e1s absoluta es la soledad de ser mujer.\u00a0 Son mujeres cuya belleza es otra, vestidas o semidesnudas, nunca buscando la seducci\u00f3n f\u00edsica, ejercen una atracci\u00f3n como la que sin duda ejercer\u00edan en la antig\u00fcedad las sacerdotisas de cualquier rito mortal. Son la vida y la muerte. Con su mirada dominan la escena, y la construcci\u00f3n giratoria de esas im\u00e1genes que nos envuelven como en un baile, al que somos a\u00f1adidos sin poder evitarlo, es este uno de los m\u00e1s importantes y caracter\u00edsticos logros de la fotograf\u00eda de Laura Torrado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda de laura Torrado crece en un territorio sin urbanizar, una zona semisalvaje lim\u00edtrofe con la fotograf\u00eda actual, canalizada por tendencias, delimitada por g\u00e9neros, escuelas o mimetismos. Narraciones lineales, simbolismos metaf\u00f3ricos, realismos nihilistas o frialdad envolvente, nada tienen que ver con una obra que crece como una planta de interior, diferente y caracter\u00edstica a la vez. Pero esa diferencia es el gran obst\u00e1culo para que un trabajo ya fuertemente sedimentado consiga un reconocimiento mayor, posiblemente esa diferencia consiste en que entronca directamente con lugares oscuros y por lo tanto peligrosos de nuestro inconsciente. Lugares donde la mujer reina como un ser salvaje e indomable, solitario y aut\u00f3nomo. Una mirada que construye un mundo diferente y a la vez reconocible, no nombrable tal vez con palabras pero cuya observaci\u00f3n a todos nos lleva a lugares ya conocidos. En ese riesgo, con ese peligro, hay que acercarse a la construcci\u00f3n de la mirada de Laura Torrado. Porque, a veces, cuando una mujer es la que mira, el resultado puede parecerse a lo que una mujer es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Torrado \u00a0 &nbsp; El erotismo es un campo de fuerzas el\u00e9ctricas entre m\u00e1scaras Camille Paglia &nbsp; &nbsp; Cuando la que mira es una mujer \u00a0 Rosa Olivares &nbsp; &nbsp; &nbsp; Cuando la que mira es una mujer nos empe\u00f1amos en hablar de todo un territorio social, cultural e incluso econ\u00f3mico que justifique su forma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":232,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions\/232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauratorrado.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}